Felicidad y salud, una combinación perfecta

Un día para recordar ser feliz

Día Internacional de la Felicidad, celebrado cada año el 20 de marzo, es una oportunidad única para reconocer la importancia de la felicidad en la vida de las personas en todo el mundo. Establecido por el Asamblea General de las Naciones Unidas en 2012, esta celebración tiene como objetivo promover la felicidad como un derecho fundamental de todo individuo. La fecha del 20 de marzo fue elegida para coincidir con el equinoccio de primavera, que simboliza el renacimiento y la nueva vida, reflejando así la aspiración universal de felicidad y alegría.

¿Por qué felicidad?

La felicidad es considerada un Objetivo universal y un indicador clave del desarrollo sostenible. y bienestar social. El día fomenta un desarrollo justo y equilibrado que promueva el bienestar de todas las personas. Es interesante observar cómo la elección de esta fecha estuvo influenciada por la historia personal de Jayme Illien, un huérfano salvado de las calles de Calcuta, quien propuso la idea a las Naciones Unidas, enfatizando la importancia de las acciones individuales para difundir la felicidad.

Beneficios para el cuerpo y la mente

La felicidad influye positivamente en la salud a varios niveles, incluyendo efectos beneficiosos a nivel químico-biológico. La investigación subraya que Las personas felices tienden a vivir más tiempo y con menos discapacidades., en parte debido a su mayor probabilidad de llevar un estilo de vida saludable, como ser físicamente activo, comer saludablemente y reducir el consumo de sustancias nocivas. La felicidad también puede reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y promover la liberación de endorfinas, sustancias químicas relacionadas con el bienestar y la reducción del dolor.

La neurociencia de felicidad ha demostrado que las emociones positivas no sólo mejoran el bienestar psicológico sino que también influyen directamente en la salud física al promover la confianza y la compasión, mitigar los síntomas depresivos y ayudar en la recuperación del estrés. Además, la activación prolongada de áreas cerebrales específicas, como el cuerpo estriado ventral, se correlaciona directamente con el mantenimiento de emociones y recompensas positivas, lo que sugiere que podemos influir conscientemente en estos procesos para mejorar nuestro bienestar.

La aplicación de técnicas de psicología positiva, como expresar gratitud, meditar, construir relaciones significativas, usar afirmaciones positivas, centrarse en las propias fortalezas y realizar actos de bondad, pueden mejorar la salud física y mental. Estas prácticas promueven una actitud positiva ante la vida, mejoran la calidad del sueño, reducen el estrés y mejoran la autoestima, contribuyendo a una sensación general de felicidad y bienestar.

Fuentes

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