King County, el mejor lugar del mundo para sufrir un ataque de corazón

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Bellevue es una ciudad de Estados Unidos, en el estado de Washington. Pertenece al King County, donde los porcentajes de supervivencia a ataques de corazón alcanzan el 55%.

Es todo un récord teniendo en cuenta que la media nacional americana es del 8%.

¿Qué es lo que hace este lugar tan especial? No es una casualidad. Aquí personas más capacitadas y fuertemente motivadas tratan de forma más adecuada a los pacientes. Está claro que aquí trabajan óptimos paramédicos.

John Tetzlaff (en foto), bombero y paramédico, ha salvado a tres víctimas de infarto en un mes en Bellevue. Por este motivo ha recibido el reconocimiento Triple Crown (tres coronas) del director de los servicios de emergencia del condado, Jim Fogarty.

Estas son las palabras emocionadas del héroe de Bellevue, John Tetzlaff:

 «Adoro mi trabajo. Estoy contento por haber recibido un premio pero tengo poco que añadir al hecho de que amo este trabajo, gracias al que he tenido la oportunidad de salvar algunas vidas. Me siento honrado y lo considero un privilegio»

 La intervención de Tetzlaff ha sido calificada como impecable, en consonancia con las capacidades del equipo con el que habitualmente colabora: los paramédicos de Bellevue.

Con el 53,5% de auxilio a pacientes con cardiopatía con final feliz, los equipos de Bellevue contribuyen a llevar al primer puesto al entero condado respecto al resto de EEUU.

En la ceremonia de premiación de John Tetzlaff estaban presentes dos pacientes de infarto: Scott Packwood y Dave Levinson. Deben la vida a la rápida actuación de dos operadores de socorro ciudadano.

Scott Packwood, de 42 años, se salvó gracias a los procedimientos de reanimación que llevó a cabo un policía de Bellevue, Mike Ryan. Dave Levinson está vivo gracias al acceso a un desfibrilador público utilizado por la bombera Crystal Simpson. Los pacientes y sus «ángeles» se han reunido por primera vez en esta ocasión pública.

Scott Packwood ha descrito la dinámica de su ataque:

 «Estaba comiendo en un restaurante cuando de repente advertí un malestar y vi un resplandor delante de mis ojos. Me derrumbé sobre la mesa. Por suerte Mike Ryan estaba comiendo en la mesa de al lado e intervino al instante»

Mike Ryan es policía y bombero. No había ejecutado jamás un CPR antes de esa vez. Tuvo que poner en práctica todo lo que había aprendido en el curso de formación, sin dudar.

El intento de reanimación duró 4 larguísimos minutos. Dice Mike:

«Lo hice lo mejor que pude, tenía que mantenerlo con vida hasta que llegasen los paramédicos con un equipamiento de socorro avanzado»

Así fue. La oportuna intervención salvó a Scott Packwood, demostrando que los paramédicos de Bellevue son realmente unos campeones. 

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