Acalasia esofágica, el tratamiento es endoscópico.

La acalasia esofágica es una enfermedad rara del esófago, cuyo síntoma característico es la dificultad para tragar. Es una enfermedad rara, pero en los últimos años está aumentando el número de casos

Se han formulado muchas hipótesis sobre las causas, pero de momento no hay certezas.

Lo cierto es que descuidarlo no solo te enferma, sino que también aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de esófago.

¿Qué es la acalasia esofágica?

Los pacientes con acalasia esofágica tienen una contracción anormal del extremo del músculo esofágico (que recubre todo el esófago), lo que dificulta que los alimentos ingeridos lleguen al estómago.

Lo que se come se acumula al final del esófago hasta que se ingiere algo más, lo que ejerce presión sobre la comida "atascada" y la empuja hacia el estómago.

Con el tiempo, esta condición conduce a la dilatación del esófago debido a la acumulación de alimentos, lo que también provoca una inflamación crónica.

La dificultad para tragar es el síntoma característico, además de que pueden producirse regurgitación ácida, dolor en el pecho, pérdida de peso y, en casos graves, vómitos.

¿Cómo se diagnostica la acalasia esofágica?

Es necesario un examen gastroenterológico para el diagnóstico.

El especialista puede realizar en primer lugar una gastroscopia, un examen útil para confirmar las sospechas y descartar la posibilidad de que los trastornos se deban a una obstrucción mecánica, como un tumor en el esófago.

Sin embargo, la acalasia se puede diagnosticar con certeza mediante manometría, que registra la actividad de presión del esófago.

También está indicada una radiografía de esófago con medio de contraste, que muestra el nivel de dilatación del esófago.

Tratamientos disponibles

La farmacoterapia no es eficaz en pacientes con acalasia esofágica.

La mejor opción es cortar la capa muscular a lo largo del esófago, lo que solía hacerse solo mediante cirugía laparoscópica. En los últimos años, se ha vuelto cada vez más común una técnica mínimamente invasiva y sin cicatrices llamada Poem (miotomía endoscópica transoral), en la que las fibras musculares del esófago se cortan mediante una endoscopia flexible, similar a la que se utiliza para la gastroscopia.

Otra alternativa endoscópica es la dilatación del esófago con balón, pero esta técnica tiene un mayor riesgo de recurrencia.

Este procedimiento consiste en introducir un balón inflable por la boca, que se baja hasta el esfínter esofágico inferior, donde se infla, provocando una rotura traumática del músculo esofágico.

Lea también:

El asma, la enfermedad que te quita el aliento

Reflujo gastroesofágico: causas, síntomas, pruebas para diagnóstico y tratamiento

Estrategia global para el Manejo del Asma y la prevención

Pediatría: 'El asma puede tener una acción' protectora 'contra el covid'

Fuente:

Humanitas

Puede que también te guste