Tanatofobia: síntomas, características y tratamiento

En medicina y psicología, el término “fobia a la muerte” indica la fobia a morir. Dado que el simple "miedo" a la muerte es un sentimiento muy normal, para comprender completamente el problema primero es necesario comprender el significado de la palabra "fobia" y cómo una fobia difiere de un "miedo" normal.

¿Qué es una fobia?

Una fobia es un trastorno caracterizado por una respuesta de miedo irracional y muy fuerte cuando se expone a objetos o situaciones específicas, así como una tendencia a evitar obstinadamente y sistemáticamente los objetos o situaciones temidos.

Así, la fobia engloba tanto una reacción de miedo ante la presencia (o expectativa) de determinados objetos y situaciones, como una conducta de evitación del contacto directo con los propios objetos o situaciones.

¿Cuál es la diferencia entre la fobia y el miedo 'normal'?

La diferencia con el miedo 'normal' es que este último es racional, mientras que la fobia es irracional.

Por ejemplo, una persona puede tener fobia a las ovejas, que son animales pacíficos e inofensivos que no causan miedo en la persona sana, pero sí en quienes les tienen fobia.

Tener miedo a un tigre, por ejemplo, es normal porque un tigre es realmente peligroso.

Etimología de tanatofobia

El término 'tanatofobia' proviene del griego 'ϑάνατος' (léase 'tànatos') que significa 'muerte' y de ϕόβος (léase 'fòbos') que significa 'miedo'.

¿Necrofobia o tanatofobia?

Mientras que en la tanatofobia se tiene miedo a morir, en la necrofobia se tiene miedo a todo lo que se relacione directa o indirectamente con la muerte y los cadáveres.

Características del pánico-fobia

Quienes padecen tanatofobia tienen un miedo extremo a morir.

Sin embargo, en el caso de la tanatofobia, el miedo a la muerte es continuo, extremo y altamente invalidante, ya que la persona tiene tanto miedo a morir que evita acciones que para otros serían completamente normales, como caminar por la acera o nadar. en el mar.

En los casos más graves, incluso imaginarse la propia muerte puede desencadenar ataques de pánico.

Las películas, los programas de televisión o las historias que contienen referencias a la muerte pueden resultar insoportables para un tanatofóbico.

Otros síntomas de la tanatofobia, además del miedo incontrolable, a menudo incluyen:

  • sentimiento de muerte inminente;
  • taquicardia (aumento de la frecuencia cardíaca);
  • taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria);
  • hiperhidrosis (aumento de la sudoración);
  • disminución de la salivación;
  • anorexia (disminución o ausencia total del apetito);
  • disnea (sensación de falta de aire);
  • náusea;
  • vómitos;
  • desmayo
  • reacción de huida (el sujeto literalmente sale corriendo).

El resultado de esta condición es que la persona que sufre de tanatofobia tiende a evitar obstinadamente y sistemáticamente todas las situaciones que puedan ser peligrosas para su seguridad.

Mucha empleos puede estar cerrado para ellos por este motivo.

En los casos más graves, el sujeto evita por completo cualquier actividad que pueda ser incluso un poco arriesgada o nada arriesgada.

En los casos más extremos, la persona se aísla del resto del mundo.

Otras patologías

La persona que sufre de tanatofobia puede padecer simultáneamente otras patologías de psiquiátrico interés.

El tripanofóbico también puede tener otras fobias específicas, que incluyen:

  • agorafobia (miedo a los espacios abiertos);
  • claustrofobia (miedo a los espacios cerrados);
  • fobia central (miedo a lugares concurridos en espacios abiertos como plazas en el centro de una ciudad);
  • necrofobia (miedo a las cosas que involucran la muerte y los cadáveres);
  • demofobia (miedo a los lugares concurridos).

No es raro que el tanatofóbico padezca también un trastorno obsesivo compulsivo o un trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad.

Con frecuencia, también se puede observar un trastorno de ansiedad generalizada.

El tanatofóbico también puede sufrir depresión y fugas disociativas (psicogénicas) en respuesta al estrés de haber estado expuesto a situaciones que amenazan la vida.

Causas de la tanatofobia

Las causas de la tanatofobia no se conocen actualmente.

Una posible causa es el trastorno de estrés postraumático.

Por ejemplo, haber corrido el riesgo de morir de niño podría aumentar el riesgo de padecer tanatofobia.

Terapias

El tratamiento de la tanatofobia implica varios enfoques, que incluyen:

  • terapia de exposición;
  • terapia de exposición narrativa;
  • psicoterapia
  • psicofármacos.

Se pueden utilizar varias técnicas en sinergia para aumentar el efecto terapéutico.

La terapia de exposición

La terapia de exposición 'obliga' al paciente a enfrentarse a la situación que genera el ataque de fobia: se invita al sujeto a hablar y/o escribir repetidamente sobre el/los peor/es evento/s traumático(s) al que se ha enfrentado, reviviendo en detalle todas las emociones asociadas a la situación.

A través de este proceso, muchos pacientes experimentan una 'habituación' a la respuesta emocional desencadenada por el recuerdo traumático, lo que en consecuencia, con el tiempo, lleva a una remisión de los síntomas de la fobia cuando la situación se repite en la realidad.

La terapia de exposición, practicada durante un período de tiempo adecuado, ayuda a aproximadamente 9 de cada 10 pacientes en nuestra experiencia.

Terapia de exposición narrativa

La Terapia de Exposición Narrativa (de ahí el acrónimo “NET”) es una terapia a corto plazo para personas que sufren de trastorno de estrés postraumático y, en algunos casos, de fobias.

El tratamiento involucra la exposición emocional a recuerdos de eventos traumáticos y la reorganización de estos recuerdos en una narrativa de vida cronológica coherente.

La terapia de exposición narrativa puede usarse sola o en combinación con terapia de exposición, psicoterapia, medicina narrativa y/o terapia con medicamentos.

Psicoterapia en casos de tanatofobia

La psicoterapia que ha demostrado dar buenos resultados con la tanatofobia, y con las fobias en general, es la terapia cognitivo-conductual.

La terapia cognitivo-conductual estándar para el tratamiento de las fobias, además de las intervenciones conductuales basadas en la exposición situacional, incluye psicoeducación inicial e intervenciones cognitivas.

Dentro de la psicoterapia cognitivo-conductual, las técnicas de exposición han demostrado ser útiles para reducir el comportamiento que provoca ansiedad.

Recientemente se han implementado estrategias para aumentar la capacidad de los sujetos de mantenerse en contacto con la activación ansiosa sin temer sus consecuencias catastróficas, favoreciendo la aceptación y disminuyendo la necesidad de controlar los síntomas de ansiedad.

Medicamentos

En la tanatofobia, como en todas las fobias, se pueden utilizar fármacos ansiolíticos y antidepresivos.

Entre los ansiolíticos, las benzodiazepinas (como Valium) pueden ser útiles ya que brindan un alivio sintomático ansiolítico instantáneo, pero los efectos secundarios (si se usan durante períodos prolongados) incluyen el riesgo de dependencia a las drogas.

Entre los antidepresivos, los ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) son particularmente útiles.

Los medicamentos generalmente funcionan bien para controlar la fobia, sin embargo, los síntomas tienden a reaparecer cuando se suspenden.

Los medicamentos deben tomarse bajo estrecha supervisión médica.

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Fuente:

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