Ultrasonido: que es, cuando y por que se hace

Ecografía: un feto de unos pocos milímetros en el útero de su madre, la cadera de un bebé recién nacido, el hombro de un joven deportista, el hígado de un adulto, la vejiga de una persona mayor ... todo aparentemente sin relación alguna

Hoy, sin embargo, existe un hilo largo y delgado que une órganos y funciones del cuerpo que comienza incluso antes del primer lamento: la posibilidad de 'ver' muchas de nuestras estructuras vitales gracias a la ecografía.

El ultrasonido es enviado por una herramienta de diagnóstico muy popular: el escáner de ultrasonido.

Este se conecta a una sonda que, movida y orientada por las manos del médico que opera, captura el ultrasonido que regresa y lo envía de regreso al escáner de ultrasonido, donde las señales se decodifican y transforman en imágenes.

A continuación, las señales se decodifican y transforman en imágenes, dando una definición precisa, un mapa real, de la parte que se está estudiando.

Las ondas de ultrasonido penetran en el tejido sin dañarlo porque no son rayos X.

Por lo tanto, no imponen ninguna forma de protección al individuo, que por lo tanto puede repetir el examen varias veces.

El propio uso de la ecografía durante el embarazo, es decir, en una etapa en la que el organismo en función del feto podría verse afectado por cualquier elemento externo capaz de interferir en su desarrollo, dice mucho de la inocuidad de la prueba.

¿Por qué ultrasonido?

La ecografía se puede utilizar para estudiar numerosos órganos (incluidos tiroides, mama, músculos, hígado y vías biliares, páncreas, bazo, riñón, próstata, vejiga, útero y ovarios) y para determinar cambios estructurales en estos órganos como resultado de diversas enfermedades. .

En particular, la ecografía puede revelar nódulos de diversa índole, siempre que alcancen un tamaño apreciable (5 - 10 mm).

Es posible realizar diferentes tipos de ecografías:

- Ultrasonido del cuello: estudio de la glándula tiroides, glándulas paratiroides y ganglios linfáticos del cuello.

- Ecografía mamaria: estudio de la glándula mamaria en mujeres jóvenes (hasta 35 años) o para completar el diagnóstico después de la mamografía.

- Ecografía abdominal: estudio del hígado, vías biliares, vesícula biliar, páncreas, bazo, riñones, aorta abdominal, vejiga.

- Ecografía transrectal: estudio de próstata y vesículas seminales.

- Ecografía testicular: estudio del didimo y epidídimo, plexo venoso (evaluación de varicocele).

- Ecografía ginecológica: estudio de útero y ovarios.

- Ecografía de músculos y tendones: estudio de las articulaciones (hombro, codo, muñeca, rodilla, tobillo; cadera solo en bebés hasta 3 meses), músculos y tendones.

- Examen ecográfico de piel y subcutis: examen de cambios (nódulos, hinchazones, etc.) en la piel y dermis y ganglios linfáticos superficiales (cuello, axilas, ingle, etc.).

- Ecografía de la cadera del recién nacido: estudio de la cadera del recién nacido hasta los 3 meses de edad.

- Ecografía vascular: estudio de venas y arterias.

- Ecografía obstétrica: estudio del feto.

- Ecografía intervencionista: guía ecográfica para maniobras de muestreo histológico y citológico y maniobras terapéuticas.

Ecografía: ¿cuáles son las limitaciones de este examen?

El examen no permite evaluar todas las partes del cuerpo, porque la ecografía no puede atravesar sus diversas estructuras físicas sin distinción.

Por tanto, el examen es inútil a la hora de valorar órganos rodeados de hueso o aire, porque la ecografía no puede atravesarlos y por tanto se refleja.

¿Qué se debe hacer antes de la ecografía?

Para el estudio de los órganos abdominales (en particular el hígado y la vesícula biliar) es una buena práctica seguir una dieta baja en desechos (sin frutas y verduras, queso y bebidas gaseosas) durante 3 días antes del examen y ayunar durante al menos 5 horas antes del examen (se puede tomar agua y medicamentos libremente).

Para el estudio de los órganos pélvicos (vejiga, útero y ovarios, próstata), se requiere una vejiga llena (habiendo terminado de beber aproximadamente 1 litro de agua 1 hora antes del examen).

En determinadas condiciones (estudio de los órganos abdominales y pélvicos en pacientes con estreñimiento y en e. Transrectal para el estudio de la próstata) es recomendable hacerse un enema de limpieza la noche anterior al examen.

Para todos los demás exámenes, no es necesaria ninguna preparación.

¿Cómo se realiza la ecografía?

El examen no es ni doloroso ni incómodo.

El médico esparce un gel sobre la superficie de la piel sobre el tracto que se va a explorar y mueve la sonda de ultrasonido sobre él; el examen dura de 10 a 20 minutos, durante los cuales el paciente debe evitar el movimiento y debe, en determinados momentos ya petición del examinador (solo para el examen de la parte superior del abdomen) contener la respiración.

El examen puede ir acompañado de una molestia moderada solo durante procedimientos especiales (inserción de la sonda en el recto en el examen transrectal, en la vagina en el examen transvaginal).

¿Qué se debe hacer después del examen?

Después del examen, el paciente no necesita realizar ningún régimen o prescripción especial y puede reanudar inmediatamente su actividad normal.

Si es necesario, el médico puede recomendar repetir el examen después de realizar una preparación más completa, si esto no ha sido suficiente.

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Fuente:

Humanitas

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