Fractura de muñeca: cómo reconocerla y tratarla

Una fractura de muñeca es una ocurrencia común, tanto en el trabajo de un rescatista como en la vida diaria de un ciudadano común, por lo que reconocerla es fundamental.

Las causas de la fractura de muñeca.

Las causas de las fracturas de muñeca se encuentran principalmente en los traumatismos.

En el caso de los deportistas, existen determinados deportes específicos que, por sus características particulares, son más propensos a padecer este problema.

Éstos incluyen:

  • deportes de contacto como boxeo y artes marciales;
  • deportes con mayor riesgo de caídas, como voleibol, fútbol, ​​baloncesto, tenis;
  • deportes de velocidad, p. ej. correr, motociclismo, ciclismo;
  • deportes de invierno, por ejemplo, esquí, patinaje, snowboard.

Las caídas son una de las principales causas de fracturas de muñeca porque, al caer, las personas tienden a llevar las manos hacia adelante para protegerse la cabeza de forma instintiva, comprometiendo en algunos casos gravemente la articulación de la muñeca.

Otras causas asociadas a la fractura de muñeca son los accidentes (domésticos, de carretera), pero también la osteoporosis, una condición de degeneración ósea, que es muy común en los ancianos y en las mujeres menopáusicas.

Tipos de fractura de muñeca

Entre las diferentes fracturas que pueden afectar a la muñeca, las más frecuentes son:

  • fractura del escafoides
  • fractura de la epífisis distal del radio y cúbito.

Fracturas de muñeca: fractura de escafoides

Una fractura del escafoides es indolora, o al menos duele durante unos días, sin que sugiera la presencia de una fractura.

Muy a menudo, la persona ni siquiera consulta a un especialista y puede convivir con él durante años antes de descubrirlo.

Por razones vasculares, este tipo de fractura cicatriza con extrema dificultad, ya que se trata de un hueso mal vascularizado (es decir, abastecido de vasos sanguíneos).

Si no se trata, se crea una situación de pseudoartrosis, es decir, una fractura sin cicatrizar, que a su vez da lugar a un estado de inestabilidad mecánica de la articulación de la muñeca, antesala de la artrosis propiamente dicha.

Debido a la forma del escafoides, un hueso esponjoso con una forma extremadamente compleja, la fractura en ocasiones no es visible, a pesar de las radiografías tomadas en la sala de emergencias.

Por esta razón, es necesario tener especial cuidado en evaluar con precisión la fractura, sometiendo al paciente a una tomografía computarizada o más radiografías a una distancia de 1 semana / 10 días.

Fracturas de la epífisis distal del radio y fractura del radio y cúbito

Las fracturas de la epífisis distal del radio y las fracturas del radio y el cúbito son las más frecuentes.

Para las fracturas de muñeca, hoy en día, existe una reevaluación muy fuerte y una diferencia de enfoque entre un cirujano ortopédico más tradicional y un cirujano de mano especialista.

Muy a menudo, las fracturas indicadas para cirugía se tratan con moldes de yeso en posiciones no naturales en un intento a menudo infructuoso de mantener reducida una fractura inestable, lo que da como resultado un resultado estético y funcional insatisfactorio.

Un porcentaje muy elevado de las fracturas de muñeca tratadas con escayolas sufren una descomposición secundaria que puede ser más o menos grave.

Los cirujanos de mano ven a muchos de estos pacientes y, a menudo, tienen que operar fracturas de muñeca que están en mal estado porque pueden haber estado enyesadas durante semanas antes de darse cuenta de que necesitaban una cirugía inmediata.

Tratarlos quirúrgicamente cuando ya están casi firmemente establecidos se vuelve mucho más difícil, por lo que siempre es mejor contar con un especialista en manos que pueda reconocerlos e iniciar el procedimiento diagnóstico y terapéutico más adecuado.

Fractura de muñeca: diagnóstico y tratamiento.

Además de la valoración clínica por parte del especialista de la mano y las radiografías convencionales, otro examen que puede aportar un diagnóstico definitivo es sin duda la tomografía computarizada.

El tratamiento de la fractura de muñeca suele ser quirúrgico.

En más del 50% de los casos, una fractura de muñeca se asocia con una lesión de ligamentos, que a menudo no se puede diagnosticar en la fase aguda debido a la incapacidad de investigar con claridad la parte afectada.

Como funciona la cirugia

La operación consiste en una osteosíntesis con la inserción de una placa, que es capaz de devolver los fragmentos de fractura a su posición original.

En comparación con hace unos años, los medios de síntesis han experimentado una gran evolución: ya no tenemos un solo tipo de placa, sino una amplia gama de placas para cubrir las necesidades de diferentes tipos de fractura.

Estos medios de síntesis también son perfectamente eficientes porque no interfieren ni entorpecen el correcto movimiento de los tendones, y gracias al uso de tornillos que bloquean tanto el hueso como la placa, garantizan una mayor estabilidad.

Cuando operamos fracturas de muñeca, una vez que la placa del radio está en su lugar, siempre realizamos una evaluación de rayos X para detectar cualquier lesión grave de ligamentos, que se trata de inmediato. Incluso en el caso de ligamentos lesionados, procedemos quirúrgicamente mediante el uso de medios de síntesis (por ejemplo, pequeñas anclas o alambres), que pueden mantener los huesos juntos para que el ligamento se pueda volver a unir.

Cirugía para una muñeca rota

En casos de fracturas muy fragmentadas, se elige un abordaje de dos vertientes:

  • tradicional: para insertar la placa;
  • artroscópico: para reducir los pequeños fragmentos en la articulación.

En los deportistas, para asegurar la reanudación más rápida posible de la actividad competitiva y el regreso al campo, a menudo es necesario optar por opciones terapéuticas agresivas con el fin de reducir el tiempo de inactividad.

En el período postoperatorio, generalmente hay varias opciones:

  • un aparato ortopédico específico que el paciente debe quitarse varias veces al día para hacer ejercicio;
  • una férula que se usará durante 5 semanas con una radiografía posterior.

Si, tras la radiografía, la fractura se consolida, puede comenzar la rehabilitación.

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Fuente:

GSD

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