Envenenamiento por hongos venenosos: ¿que hacer? ¿Cómo se manifiesta el envenenamiento?

Intoxicación por hongos venenosos: aunque los hongos no solo se comen en otoño, sino que se consumen durante todo el año, los meses posteriores a los meses de verano ciertamente ven un aumento en la disponibilidad de este “fruto de la tierra” y los casos inevitables de intoxicación.

Todos los años, lamentablemente, no faltan las intoxicaciones por hongos que requieren la intervención de especialistas en el Centro de Control de Envenenamientos.

Los síntomas son variados y dependen de las especies consumidas.

En los casos más graves, el hígado puede sufrir daños irreparables y un trasplante puede ser la única solución.

Para una mayor seguridad alimentaria, los consumidores de hongos deben tomar precauciones al comprar hongos (comparar solo aquellos con la etiqueta de control micológico), transportarlos (sin bolsas de plástico), prepararlos y comerlos.

Sin embargo, en el caso de las setas recolectadas, es importante que un micólogo las controle.

Una de las reglas de oro es no improvisar como experto y pedir siempre a un micólogo profesional que revise tu cosecha.

Esto también se debe a que, en algunos casos, las especies tóxicas en realidad son "dobles" de las inofensivas y se necesita un ojo entrenado para reconocerlas.

Hongos, mitos por disipar: no es cierto que ...

  • Todos los hongos que crecen en los árboles son comestibles.
  • Son buenos si han sido devorados por parásitos.
  • Se vuelven venenosas si han crecido cerca de hierros oxidados.
  • Todos son venenosos si cambian de color cuando se cortan.
  • El envenenamiento viene dado por la apariencia.

10 reglas de oro para evitar la intoxicación:

  • Coma solo hongos controlados por un micólogo.
  • Consume cantidades moderadas.
  • No se los dé a los niños.
  • No los coma durante el embarazo.
  • Cómelos solo si están perfectamente conservados.
  • Cómelos bien cocidos y mastíquelos adecuadamente.
  • Escaldar antes de congelar y consumir dentro de los 6 meses.
  • No los coma si se recolectan a lo largo de carreteras o cerca de centros industriales o áreas cultivadas.
  • No los dé como obsequio si han sido recogidos y no revisados.
  • Cuidado con los hongos en aceite: se puede desarrollar toxina botulínica.

Qué hacer en caso de intoxicación.

Si se enferma después de ingerir hongos sin controlar, no intente darse un capricho, vaya a la sala de emergencias y lleve consigo todos los restos de hongos cocidos y crudos y los restos de limpieza.

Si otras personas han comido los mismos hongos, comuníquese con ellos de inmediato y envíelos a la sala de emergencias.

No existe un antídoto para neutralizar las toxinas mortales de los hongos, pero deben eliminarse del cuerpo lo antes posible mediante lavado gástrico y la administración de carbón en polvo, así como la infusión de líquidos por vía intravenosa, que es necesaria para equilibrar la pérdida de agua y sales minerales causadas por episodios repetidos de vómitos y diarrea.

Cómo se manifiesta el envenenamiento por hongos no comestibles

Las manifestaciones clínicas a veces son borrosas y escapan al control médico porque son confundidas por el paciente, pero a veces también por el médico tratante, con síndromes gastroentéricos similares a la gripe.

A menudo más de un comensal está involucrado en la intoxicación y, dependiendo del inicio de los síntomas, se puede distinguir entre síntomas de latencia corta, que ocurren entre 30 minutos y 6 horas después de la ingestión, y síntomas de latencia larga, entre 6 y 20 horas.

En el caso de la ingestión de varias especies de hongos, el momento de aparición de los síntomas obviamente no es significativo: una especie con una latencia corta enmascara a otra con una latencia larga.

Los síndromes de latencia corta son:

- síndromes gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, deshidratación)

- síndrome de pantherina (somnolencia, agitación, desorientación, convulsiones)

- síndrome muscarínico (sudoración, lagrimeo, hipotensión, dificultad para respirar)

- síndrome psicotrópico (alucinaciones)

- síndrome de coprina (asociado con alcohol: enrojecimiento de la piel, agitación, hipotensión)

- síndrome paxílico (por ingestión repetida, anemia hemolítica)

- síndrome nefrotóxico (insuficiencia renal transitoria)

Los síndromes de aparición tardía suelen caracterizar las intoxicaciones más peligrosas.

Se dirigen al hígado y, en los casos más graves, pueden provocar daños muy graves, tanto que a veces el único remedio es un trasplante que salva vidas. En particular son:

- Síndrome faloide (episodios repetidos de vómitos y diarrea, hepatitis aguda con posible necesidad de trasplante. Es potencialmente mortal)

- síndrome de orellan (insuficiencia renal que requiere diálisis o trasplante)

- Síndrome jromítrico (somnolencia, agitación, convulsiones, contracciones musculares, anemia hemolítica, daño hepatorrenal).

En resumen, no se puede jugar con los hongos y los únicos movimientos correctos para aprovecharlos son la prudencia y el conocimiento.

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Fuente:

Ospedale Niguarda

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