Artrosis: que es y como tratarla

Hablemos de la artrosis: la rizoartrosis es una patología que afecta al pulgar, provoca fuertes dolores en el dedo y restringe su uso, especialmente en movimientos de torsión, como abrir la máquina de café o el pomo de la puerta.

La rizoartrosis puede tratarse mediante terapias conservadoras o, en casos más agudos, requerir un abordaje quirúrgico.

Un tipo específico de artrosis: ¿qué es la rizoartrosis y a qué edad puede ocurrir?

La rizoartrosis es la artrosis que afecta a la articulación en la base del pulgar. A medida que envejecemos, el cartílago entre los huesos se desgasta, lo que provoca una fricción entre los huesos que arruina la superficie de la articulación y provoca inflamación en toda la articulación.

Por lo tanto, la artrosis se desarrolla en todos, pero no es sintomática para todos.

Los primeros síntomas ya pueden aparecer alrededor de los cuarenta años.

En pacientes que se quejan de dolor en la base del pulgar, que se ve agravado por movimientos activos o pasivos, el médico tratante puede considerar oportuno solicitar una radiografía comparativa de ambas manos para confirmar el diagnóstico y estadificar la enfermedad.

Los síntomas pueden confundirse con el dedo en gatillo u otra tendinitis de la muñeca antes de un diagnóstico especializado.

¿Cuándo y cómo se puede tratar la artrosis de la articulación del pulgar, rizoartrosis?

La rizoartrosis debe tratarse cuando comienza a volverse sintomática y, por lo tanto, a causar dolor.

El primer enfoque de tratamiento, en casos menos agudos, es utilizar un aparato ortopédico. Se usa por la noche y sirve para estabilizar el pulgar y desinflarlo.

Si después de dos o tres meses de llevar el aparato ortopédico los resultados no son los adecuados, el médico puede considerar combinar el tratamiento con terapias físicas: por ejemplo, pueden ser útiles ciclos de ondas de choque o protocolos de fisioterapia específicos.

Si todas estas terapias conservadoras no logran mantener el dolor bajo control, es necesaria una cirugía.

La intervención más común es la trapecioectomía y la artroplastia en suspensión.

Esto implica extraer uno de los dos huesos involucrados en la articulación afectada, el trapecio, y crear una nueva articulación con un pequeño trozo de tendón tomado de la muñeca.

La operación dura aproximadamente una hora y se realiza en un Hospital de Día con un anestésico que involucra solo el brazo, seguido de tres semanas de inmovilización y un protocolo de rehabilitación intensivo.

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Fuente:

Humanitas

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