Candida albicans y otras formas de vaginitis: síntomas, causas y tratamiento

La vaginitis es una infección del aparato genital femenino, no necesariamente relacionada con un estado inflamatorio.

Es una situación bastante común y desagradable, por la que las mujeres visitan con frecuencia a su ginecólogo.

Estas infecciones se dividen en cuatro categorías: vaginosis bacteriana (Gardnerella), vulvovaginitis micótica (Candida), vaginitis por Trichomonas y vaginitis alérgica o iatrogénica.

¿Cuáles son los síntomas de la vaginitis?

La vaginitis suele manifestarse por:

  • Comezón
  • Ardor intenso
  • Leucorrea, es decir, pérdida de secreciones vaginales.
  • Un mal olor

Los síntomas pueden ser intermitentes, recurrentes o crónicos.

En el primer caso reaparecen tras la cicatrización espontánea, mientras que en el segundo caso reaparecen tras la cicatrización debido a un tratamiento específico.

¿Cuáles son las causas de la vaginitis?

El ecosistema vaginal es un ambiente ácido (con un pH de 4-4.5), tan hostil que impide el desarrollo de microorganismos y por tanto la infección.

Sin embargo, en algunas mujeres, ligeros cambios momentáneos en el pH vaginal son suficientes para provocar la proliferación de microorganismos patógenos.

Ciertas condiciones pueden favorecer un cambio de pH, como:

  • El uso de limpiadores íntimos neutros, no fisiológicos (con un pH de 7).
  • Usar ropa ajustada o telas sintéticas, que aumentan la temperatura.
  • Uso inadecuado de tampones, que deben cambiarse cada tres horas.

El ciclo menstrual también puede reducir el pH vaginal.

Sin embargo, las relaciones sexuales son la causa principal, por dos razones: el semen eleva el pH vaginal y, a través de las relaciones sexuales, es posible la infección con patógenos infecciosos exógenos (enfermedades de transmisión sexual).

¿Cómo se diagnostica la vaginitis?

El primer paso en el proceso de diagnóstico es el examen ginecológico, junto con los síntomas reportados por la paciente.

En la segunda etapa, el hisopo vaginal permite tomar y analizar material biológico mediante investigación microbiológica.

El material tomado se cultiva en medios específicos para cada posible patógeno y se examina.

¿Qué es la vaginosis bacteriana y cómo se trata?

La vaginosis bacteriana es una infección vaginal en la que las bacterias reemplazan rápidamente a los bacilos de Doderlein, los verdaderos habitantes de la vagina con una función antibacteriana.

La bacteria más conocida es Gardnerella vaginalis, las otras son Bacteroides, Mycoplasma y Mobiluncus.

La transmisión puede ocurrir sexualmente.

Se debe prestar especial atención a las mujeres embarazadas: Gardnerella parece aumentar el riesgo de parto prematuro.

En la mitad de los casos, este tipo de infección no presenta síntomas específicos y puede resultar en una secreción vaginal fluida, gris, con olor fuerte y ardor dentro de la vagina.

El tratamiento con antibióticos sistémicos con metronidazol o clindamicina puede ayudar.

¿Qué son las vaginitis micóticas y cómo se tratan?

Según datos de la Sociedad Italiana de Enfermedades de Transmisión Sexual, el 10-15% de las mujeres en edad reproductiva han contraído Candida al menos una vez.

Esta infección se debe a la presencia de ciertas levaduras que, al reproducirse por gemación, colonizan la vagina, adhiriéndose al epitelio.

Se manifiesta por picazón intensa y flujo vaginal muy espeso, similar a la leche cuajada.

Es recomendable no llevar ropa sintética y ajustada y, en caso de molestias, preferir las faldas.

El primer tratamiento suele consistir en compuestos de imidazol tópicos con óvulos y cremas aplicados localmente.

Sin embargo, la vaginitis por Candida tiende a reaparecer, incluso después de una terapia específica.

Esto se debe a la alta resistencia de las esporas y la fácil transmisión sexual, con un continuo “contagio” de infecciones entre parejas.

En caso de recurrencias frecuentes, se puede utilizar terapia oral.

¿Qué es la vaginitis por Trichomonas y cómo se trata?

Trichomonas es un microorganismo unicelular que se encuentra a menudo en el tracto genital (incluido el tracto genital masculino). Es particularmente en casa cuando el pH vaginal excede los niveles normales de acidez.

Se contrae principalmente por transmisión sexual, en parte porque Trichomonas tiene dificultades para sobrevivir fuera del cuerpo humano.

Sin embargo, la infección se puede contraer en el baño o mediante el uso compartido de ropa o toallas.

Esta vaginitis se manifiesta por picazón intensa, ardor en la vulva o la vagina y secreción espumosa, de olor fuerte, de color amarillo verdoso.

El tratamiento implica tomar metronidazol, también para la pareja.

¿Qué son las vaginitis alérgicas y cómo se tratan?

Estas vaginitis están relacionadas con hipersensibilidad inmediata o reacciones retardadas por contacto con jabones, cremas, papel higiénico perfumado, lubricantes, óvulos o componentes de duchas vaginales.

Se manifiestan como ardor intenso, picazón, eritema, secreción inodoro.

Es fundamental rastrear el alérgeno para evitar nuevas manifestaciones alérgicas.

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Fuente:

Humanitas

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