Pies hinchados, ¿un síntoma trivial? No, y estas son las enfermedades graves con las que pueden estar asociados.

Si el paciente se queja de pies hinchados, puede haber un instinto de restarle importancia o incluso esbozar una sonrisa, y eso sería un error muy grave: en ocasiones son síntoma de patologías graves no diagnosticadas

La hinchazón, también conocida como edema, de una parte del cuerpo es el estancamiento de líquido, particularmente agua, en el panículo subcutáneo, es decir, los tejidos debajo de la piel.

Si bien la hinchazón y el agrandamiento resultante de pies y tobillos pueden ser un fenómeno bastante común, también pueden ser un síntoma de enfermedades graves.

Los pies hinchados tienen una sintomatología que puede sugerir otra cosa

Hablando de pies y tobillos hinchados, la sintomatología asociada a los pies hinchados puede ser variada e incluir, por ejemplo:

  • calor;
  • rojez;
  • decoloración azul-púrpura de la piel;
  • Comezón;
  • dolor.

Debemos escuchar las señales que nos da nuestro cuerpo y actuar con sentido común.

Si la inflamación y cualquier cosintomatología son pronunciadas y tienden a persistir, aunque sea de forma intermitente, se aconseja proceder lo antes posible a una revisión médica para su adecuada valoración.

Síntomas que deben advertir

En particular, la hinchazón debe generar alarma, como potencialmente indicativa de una afección grave que pone en peligro la vida y requiere una acción médica inmediata, cuando está asociada con:

  • fiebre alta
  • palpitaciones y/o dolor de pecho;
  • dificultad para respirar; respiración dificultosa; asfixia;
  • entumecimiento en el área, sensación de calor y dolor especialmente en el área de la pantorrilla;
  • hinchazón de la cara, ojos, labios y boca.

Es importante recalcar, entonces, que es irrelevante que la sintomatología se presente como unilateral o bilateral.

Evidentemente, en caso de traumatismo es probable que sólo uno de los dos pies esté afectado, pero el médico destaca cómo, por ejemplo, en casos de insuficiencia venosa o cardiovascular, también puede ocurrir que primero se hinche un pie y luego, una vez éste se ha desinflado, se forma edema en el otro.

Las causas de los pies hinchados

También puede haber muchas causas de pies hinchados, algunas de las cuales son parafisiológicas o no causan especial preocupación.

Causas comunes

La ligera hinchazón de los pies puede deberse a varios factores comunes, como:

  • estilo de vida sedentario y permanecer demasiado tiempo en la misma posición;
  • zapatos demasiado apretados, especialmente para las mujeres que, si usan zapatos planos (sin un tacón de al menos 4/5 cm), pueden experimentar una ligera hinchazón de los pies por la noche;
  • calor y altas temperaturas que provocan vasodilatación fisiológica;
  • estar de pie por períodos prolongados;
  • consumo excesivo de alcohol y alimentos salados que conducen a la retención de líquidos;
  • embarazo, durante el cual es normal una ligera hinchazón de los pies: el útero, al aumentar de tamaño, aprieta la vena cava provocando edemas en piernas y pies. Sin embargo, si la hinchazón es importante, es necesario asegurarse de que no se trate de gestosis (preeclampsia), por lo que, además del edema, hay aumento de la presión arterial y problemas con la función renal.

Otras causas de los pies hinchados:

El edema del pie también puede ser causado por:

  • trauma y fracturas en una o más de las estructuras del pie;
  • afecciones inflamatorias, tales como artritis, gota, bursitis, artrosis, tendinitis, vasculitis, enfermedad de Lyme, etc.;
  • infecciones, tanto sistémicas (por ejemplo, estreptococos) como locales (verrugas, micosis, pie de atleta). En particular en este caso se puede asociar enrojecimiento y fiebre;
  • las alergias, como en el caso de las picaduras de insectos, o la ingesta de medicamentos, alimentos y sustancias, que generalmente, además del edema en la zona de contacto, pueden provocar hinchazón de ojos, labios, cara e incluso laringe, impidiendo progresivamente la capacidad de hablar y respirar. En este caso, se requiere intervención médica de emergencia;
  • tomando ciertos medicamentos, como antihipertensivos (para controlar la presión arterial), antiinflamatorios no esteroideos, estrógenos, corticosteroides, terapias para la diabetes (tiazolidinedionas).

Pies hinchados como indicadores de enfermedades graves

Sin embargo, en algunos casos, el edema puede ser un signo de algunas enfermedades importantes que incluyen:

  • Insuficiencia cardíaca: cuando el corazón no puede bombear con eficacia, esto provoca que la sangre se acumule en las extremidades inferiores y el abdomen, lo que provoca hinchazón. Los líquidos también pueden acumularse en los pulmones (edema pulmonar), lo que provoca síntomas como dificultad para respirar y dificultad para respirar;
  • insuficiencia venosa crónica: si las válvulas de las venas de las piernas están debilitadas o dañadas, la sangre de las zonas periféricas del cuerpo puede tener dificultades para volver al corazón y estancarse, provocando hinchazón y, a menudo, la aparición de venas varicosas;
  • trombosis venosa: la hinchazón en una pierna acompañada de dolor y calor puede deberse a un coágulo de sangre en las venas que obstruye total o parcialmente el flujo sanguíneo, lo que lleva a una trombosis venosa profunda;
  • el daño o la enfermedad del hígado, como la cirrosis, pueden limitar la capacidad del órgano y reducir el flujo sanguíneo, lo que provoca una acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) y las piernas;
  • daño o enfermedad de los riñones: si los riñones no pueden realizar completamente su tarea de filtrar la sangre y eliminar las sustancias de desecho en la orina, puede ocurrir edema, generalmente en las extremidades inferiores y alrededor de los ojos;
  • daños en el sistema linfático y linfedema: un mal funcionamiento del sistema linfático o la extirpación de ganglios linfáticos y/o vasos linfáticos puede provocar un estancamiento de la linfa (linfedema);
  • diabetes: la diabetes mellitus puede causar cambios en la función vascular y neurológica, especialmente en áreas periféricas como el pie, lo que provoca hinchazón y úlceras en la extremidad;
  • Obesidad: la obesidad y el exceso de peso suelen causar problemas circulatorios con acumulación de líquidos en las extremidades, que también pueden estar relacionados con una actividad motora deficiente o difícil.

Pies hinchados en ancianos

La población más afectada por este fenómeno es sin duda la tercera edad, debido a factores también inherentes al avance de la edad, que pueden ser:

  • terapia farmacológica en curso
  • poco movimiento;
  • desarrollo de enfermedades reumáticas y artríticas.

En niños

En niños sin problemas particulares, los pies hinchados, en la mayoría de los casos, suelen estar relacionados con traumatismos y lesiones.

Cuándo buscar consejo médico

Siempre es una buena idea consultar a un médico si la hinchazón es importante, causa dolor y es constante o intermitente pero frecuente, también dependiendo de los antecedentes médicos y familiares.

Sobre todo, en el caso de patologías como el linfedema, que provoca un acúmulo de linfa en una o varias extremidades, si no se diagnostica y trata adecuadamente, el edema, que en un primer estadio desaparece con el descanso nocturno, acaba persistiendo en el siguiente. mañana, lo que lleva a un engrosamiento del tejido de la piel hasta el punto de una hinchazón y deformación permanentes.

Qué exámenes realizar para los pies hinchados

En el caso de pies hinchados, el médico prescribirá exploraciones sencillas de primer nivel como

  • exámenes hematoquímicos, para descartar patologías sistémicas y evaluar la función renal y hepática;
  • examen cardiológico con medición de la presión arterial y electrocardiograma, para realizar evaluaciones iniciales de la función cardíaca.

En base a los hallazgos del examen cardiológico, la posibilidad de un examen en profundidad con ecocardiografía y/o ecodoppler color, un examen no invasivo y repetible que nos permite evaluar la salud, funcionalidad y permeabilidad de venas y arterias, diagnosticando y la evaluación de todas las principales patologías vasculares, también se puede destacar.

Tratamiento médico para pies hinchados

El tratamiento para pie(s) hinchado(s) es indicado por el especialista en base a la(s) causa(s) que surgieron de la evaluación clínica. Solo a modo de ejemplo, se puede utilizar lo siguiente

  • fármacos antiinflamatorios y/o analgésicos, para el tratamiento de traumatismos, lesiones, artritis y estados inflamatorios;
  • antihistamínicos, en caso de alergias;
  • antibióticos, en caso de infecciones bacterianas;
  • anticoagulantes y fármacos para mejorar el flujo sanguíneo, junto con medias de compresión, como terapias dirigidas para mejorar la función cardiocirculatoria;
  • fármacos diuréticos, que ayudan al drenaje del exceso de líquidos;
  • terapia manual, como masajes junto con vendajes de compresión, que también pueden ayudar al drenaje del exceso de líquidos.

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Fuente:

GSD

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